De la raíz a la eternidad: un viaje sonoro con Garay, Haydn y Brahms
marzo 24, 2025
El Centro de Extensión Artística y Cultural de la Universidad de Chile ofreció un concierto que unió tradición y modernidad, desde la evocadora obra de Amalia Garay hasta la monumental Primera Sinfonía de Brahms, pasando por la creatividad de Haydn. Aquí, el comentario de Nicolás Staiger Rubio.
photo_cameraFoto: Alejandra Fuenzalida
Populáricos Agitadóricos fue la obra que inauguró el programa «Música para la Eternidad», presentado por el Centro de Extensión Artística y Cultural de la Universidad de Chile. Esta pieza se sumó a la Misa Brevis: Sancti Johannis de Deo de Franz Joseph Haydn y a la imponente Sinfonía nº 1 de Johannes Brahms, en una velada de gran diversidad estilística.
Foto: Alejandra Fuenzalida
Amalia Garay es una compositora cuya trayectoria he seguido por al menos una década. Recuerdo que la primera obra que escuché de ella, El Diluvio, marcó una pauta que se ha mantenido constante en su producción: una capacidad descriptiva sobresaliente, un lenguaje accesible y una clara influencia de la música popular y folclórica.
En esta ocasión, Populáricos Agitadóricos se presenta como un homenaje a la Nueva Canción Chilena, evocando su título una probable inspiración en Mazúrquica Modérnica de Violeta Parra. La obra construye una atmósfera de identidad y de reencuentro para quienes han migrado. Un ingenioso entramado orquestal recrea el sonido de las cuerdas de una guitarra, mientras el violonchelo cita de manera evidente a Víctor Jara. El director Víctor Hugo Toro dedicó un momento previo a la interpretación para contextualizar la obra, cuya ejecución fue bien recibida por el público.
Foto: Alejandra Fuenzalida
En el mismo segmento del programa, se presentó la Misa Brevis con Órgano de Haydn. A mi juicio, la música sacra es el género vocal en el que más se destacó este compositor, quizás influenciado por su profunda devoción católica. La interpretación estuvo a cargo de la Camerata Vocal Universidad de Chile y un conjunto reducido de la Orquesta Sinfónica Nacional, con la soprano Carolina Grammelstorff asumiendo el rol solista en el Benedictus. Su timbre agradable, su solvencia técnica y su comprensión del estilo se reflejaron en esta sección, entregando una versión de gran delicadeza.
Foto: Alejandra Fuenzalida
Tras el intermedio, fue el turno de la Sinfonía nº 1 de Brahms, una obra apoteósica en la que el compositor despliega toda su maestría orquestal. La sinfonía transita entre la introspección y la grandiosidad, alternando momentos líricos con pasajes de poderosa carga armónica. Con afinación impecable y precisión rítmica, la orquesta interpretó los cuatro movimientos con coherencia y unidad estilística. Mínimos deslices en las maderas no empañaron en absoluto la ejecución, que logró transmitir la magnitud y la fuerza de esta monumental partitura.
La Orquesta Usach presentó una interesante propuesta que incluyó a la Orquesta de Cámara de Valdivia y la solista Sylvia Huang, transmitidos telemáticamente. Nicolás Staiger Rubio comenta el concierto, que incluyó dos estrenos nacionales y dos piezas del siglo XX, en un programa redondo y coherente.
"Estos conciertos serán una experiencia sobre lo sacro", dice el profesor del Instituto de Música UC. Él interpretará cuatro obras para órgano solo y dirigirá el Stabat Mater del músico estonio, el 1 y 2 de abril.
Dos visiones de la fuerza musical se encontraron el 22 de marzo. Nicolás Staiger Rubio comenta un concierto marcado por contrastes estilísticos. Una interpretación contenida de la Sinfonía n° 45 de Haydn dio paso al Stabat Mater de Rossini, donde los solistas invitados y los cuerpos estables del teatro, bajo la batuta de Evelino Pidò, brillaron con fuerza.
"Saber que vas a subir al escenario a hacer un repertorio precioso da mucha alegría, da mucha felicidad", reconoce el director de este elenco que abordará también a Brahms y Lauridsen en una sola semana, dando cuenta de su enorme versatilidad. Serán cuatro conciertos, desde el 21 de marzo.
Nicolás Staiger Rubio comenta el vibrante concierto que ofrecieron la agrupación y Alexander Markov como solista,, con la dirección de Rodolfo Fischer el 14 de marzo.
Nicolás Staiger Rubio comenta el concierto que ofrecieron la Filarmónica de Santiago y el pianista Simon Trpčeski como solista, con la dirección de Paolo Bortolameolli, el 6 de marzo.
Público, representantes de instituciones culturales, periodistas, críticos, estudiantes y profesores UC, asistieron a la actividad en la cual las nuevas y las salientes autoridades académicas de extensión de Música UC dieron a conocer los hitos y ejes de una programación que consistirá en más de 90 conciertos gratuitos en una quincena de recintos de seis comunas de la Región Metropolitana.
¿Qué va a ir a hacer allá Paolo? La pregunta cundió entre los escépticos, pero él no dudó: como jurado en Viña podría derribar prejuicios y abrir diálogos. La experiencia, dice, fue bellísima. Este 6 y 7 de marzo dirige un simbólico programa con la Filarmónica de Santiago, y el viernes 14 de marzo lidera un concierto al aire libre y gratuito en el ciclo CNC.
El músico alemán integra la WDR Big Band de Colonia y esa rica experiencia la transmitirá en dos clases magistrales gratuitas. Además, ofrecerá el 6 de marzo un concierto junto a la agrupación chilena en el Teatro Municipal de Viña del Mar, con un repertorio que incluirá obras de Santiago Cerda, propias y standards.